Trip al Supermercado - Una experiencia 100% sensorial

Trip al Supermercado - Una experiencia 100% sensorial

A los niños y en especial a los bebés, aman un buen viaje al supermercado. Mientras haces un compra importante, tu bebé recibe un tremendo beneficio en todas estas diferentes maneras:
1. Entrada vestibular a través de las vibraciones y movimiento del carrito de la compra.
2. Fortalecer los músculos básicos y desafiar el equilibrio de la sesión mientras rebota en el asiento delantero del carro.
3. Estimulación visual de todos los colores y formas brillantes en los pasillos.
* NOTA IMPORTANTE * los bebés no reciben los mismos beneficios cuando se mantienen en su carseats. Cuando tu bebé pueda sentarse de forma independiente, es hora de dejar el carseat en el coche!
La compra en el supermercado, una oportunidad para aprender

El momento de ir al supermercado a hacer la compra puede resultar arduo para las familias: los niños en ocasiones se aburren entre pasillos de alimentos y se ponen nerviosos. ¿Qué hacer? La solución no tiene por qué pasar por dejarlos en casa: en el supermercado también se puede aprender mucho y los niños pueden divertirse.

Ideas para aprender en el supermercado 
-  Involucrar. Involucrar a los pequeños en el proceso de compra les permite conocer la diversidad de alimentos que hay: si la fruta o las verduras son de temporada; qué tipo de pescado van a comer, de qué parte del animal es la pieza que estamos comprando o qué propiedades alimentarias tienen, por ejemplo, las lentejas (mucho hierro) o las naranjas (ricas en vitamina C). 
-  Recordatorios. Recorrer los pasillos nos facilita recordar a nuestros hijos cuáles son los alimentos más convenientes en cada momento y cuáles los que más pueden perjudicarle. "En verano, por ejemplo, es un buen momento para que el niño sepa que beber agua y/o comer fruta son opciones recomendables para combatir el calor ya que le ayuda a hidratarse", explica el experto, que añade que en invierno la comida de cuchara, las naranjas o la miel son ideales para fortalecer el sistema inmunológico.

-  Etiquetado. Coger los productos de la estantería es una buena oportunidad para que aprenda a interpretar el etiquetado, "eso le permitirá que en el futuro sepa elegir los mejores alimentos", asegura el pediatra, que explica que el niño podría empezar por conocer la fecha de caducidad y los ingredientes básicos, algo fundamental en el caso de que tenga alguna alergia. Además, desde el año pasado la información de los alimentos está más clara, ya que la nueva legislación ha obligado a las marcas a hacer cambios en la manera de informar de sus productos: la letra más grande, revelar el tipo de aceite que se usa o eliminar tecnicismos para usar el nombre común.

-  Menú. La hora de la compra es el momento en el que se diseña el menú de manera saludable. Le puedes hacer partícipe de ello permitiéndole, con tu ayuda, que elija alguna comida. De esa forma pondrá en práctica lo aprendido y se interesará más por la alimentación. Además, podrá ver cómo se cocina y participar en su desarrollo, lo que reforzará su autoestima y le ayudará a conocer proceso culinario. 
-  Origen. Otro aspecto a tener en cuenta para que entiendan el proceso de los alimentos es saber de dónde vienen. Con las verduras y la fruta no vamos a tener ningún problema. Pero en el caso de los animales, debemos tener en cuenta la edad del niño. Si los más pequeños relacionan la procedencia de lo que comen, por ejemplo, un entrecot, con un ternerito o un pollito, pueden desarrollar aversión a ciertos platos. Para evitarlo, mejor ser cuidadosos en este tema y centrarnos en los productos de la tierra hasta que el niño comprenda cómo funciona la naturaleza.

-  Precio. Podemos aprovechar la oportunidad para que conozca el precio de los alimentos y así realizar en un futuro una compra inteligente. Jugar con él con presupuestos ficticios puede ayudarle a aprender a priorizar entre lo importante y, si sobra, los caprichos. Aunque seguramente, su primera reacción fuera gastar todo el presupuesto en bollería y helados y dejar (si deja) algo para los alimentos prioritarios.

-  Nombres. Para los más pequeños, una buena manera de empezar a conocer los nombres de los alimentos y, además, recibir mensajes saludables, son los juguetes con formas de alimentos. "Hay estudios que demuestran una relación entre la variedad en la dieta del adulto y haber jugado de pequeño con piezas que representan frutas, verduras", asegura.
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Hacer la compra en el supermercado con los niños puede convertirse en un momento bastante estresante.  Sobre todo cuando solo acude uno de los padres.
Aquí te damos algunas recomendaciones para que tu visita al supermercado se convierta en una experiencia agradable:
  • Al supermercado por la mañana. Este tipo de establecimientos tiene mucho menos público por las mañanas o en las primeras horas de la tarde. Intenta también acudir entre semana, los fines de semana suele haber más aglomeraciones. El mejor momento es justo después de la apertura, te encontrarás con mucha menos gente y sobre todo tendrás que hacer menos colas en las cajas. Reducir el tiempo de espera se convierte en algo fundamental cuando se acude a hacer compras con menores.
  • Explícales la visita. Antes de entrar dialoga con él y cuéntale qué es lo que vais a hacer y remarca la importancia de que se comporte de manera adecuada.
  • Una lista de la compra. Llevar una lista ordenada (intenta hacerla por secciones) en la que detallemos todos los artículos que vamos a comprar es muy importante. Esto te permitirá organizarte e ir directamente a los lugares donde se encuentra cada cosa y así evitarás deambular de un lado a otro de los pasillos.
  • Hazlo participar en la compra. De esta forma se sentirá parte de esta tarea y prestará más atención a lo que estamos haciendo.
  • Siéntalos en el carro de la compra. Si el niño no es muy mayor puedes ayudarte colocando en el asiento del carro de la compra. Así evitas que pueda «escaparse» en algún despiste.
  • Reduce el tiempo. Aunque el niño se estén comportando de forma correcta, eso puede cambiar en cualquier momento. Intenta pasar el menor tiempo posible en el supermercado.
  • Evita las prisas. El hecho de intentar estar poco tiempo en la tienda no significa que tengamos que ir con prisas. Los niños también se alterarán si te ven nervioso o con prisas.

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