Como continuar con la lactancia materna al regresar a trabajar.





Cuando tuve a mi primera hija, hace un poco más de 18 años, tenía muy en claro que la lactancia materna era mi mejor opción, primero porque es lo más recomendado por los médicos a nivel mundial y segundo, porque para mí la formula estaba fuera de mi presupuesto.

Por suerte, y con mucha pero mucha paciencia, pude darle de lactar a mi hija hasta el año de manera exclusiva, si bien es cierto no trabajaba pero si iba a la universidad, entonces me ausentaba casi 8 horas al día, por lo cual debía dejar una reserva en casa para que ella estuviera tranquila.

En esos años fue la primera vez que escuche la palabra BANCO DE LECHE, para mí es algo novedoso, no tenía idea de que empezar, pero logre hacerlo y les contare como.

En esa época no había tantas cosas para ayudarte a realizar un banco de leche como las hay ahora (extractores eléctricos, bolsas para almacenar leche, etc), y si las había eran carísimas… Dios me bendijo con una producción de leche generosa, al punto que en una época me dio mastitis, porque mi hija no tomaba lo suficiente y yo no me extraía la leche como me había recomendado el doctor.
Pensar en adquirir una extractora eléctrica de leche era algo totalmente imposible para mí, así que busque otras opciones. Buscando y buscando encontré unas pezoneras que eran recolectoras de leche (he visto que NUK las vende). ¿Cómo funcionaban? súper sencillo, te las ponías bajo el sostén y la leche iba goteando poco a poco hasta que se llenaban y las trasladaba a un biberón (ahora hay bolsitas recolectoras de leche e incluso envases de plásticos especiales para ello) y lo guardaba en un lonchera que mantenía el frio necesario hasta llegar a casa. Lo único que no me gustaba es que cuando las usaba, se me veía el busto inmenso, pero ni modo, cuando tienes un bebé que dejar en casa y no tienes dinero para la formula, caballero…

Cuando tuve a Alejandro en el 2015, ya trabajaba, pude hacer uso de mi pre y post natal (para mí una de las épocas más felices de mi vida) y decidí que cuando Alejandro cumpliera un mes, iniciaría mi banco de leche para no estar muy estresada cuando regrese a la oficina. Tuve la suerte que una amiga me prestó su extractor de leche (fue mi  mejor amigo por los 7 meses siguientes) y me compre miles y miles de bolsitas recolectoras y un plumón indeleble.

Y así empecé, le daba a leche materna a Alejandro a su requerimiento (si era su esclava) y luego de ello me sacaba leche para mi banco, al principio me aburría un poco estar sentada sin hacer nada, pero luego descubrí unos brasieres (milagrosos) en los que podrías extraer la leche y tener las manos libres, entonces, podría estar en la laptop avanzando algunas cosas o leyendo un libro y tenía la tranquilidad de que todo marchaba como lo había planeado. Ojo, siempre que terminaba mi ritual de extracción de leche, las pasaba a una de las mil bolsitas recolectoras que tenía y les ponía la fecha y hora, así cuando empecé a usar el banco, empezaba por las leches más antiguas. La leche materna puede estar congelada hasta tres meses sin malograrse, siempre y cuando la almacenes de manera correcta en el congelador de la refrigeradora.

Brassier milagroso :)

La verdad, me siento muy orgullosa del banco de leche que logré, tenía leche materna para tres meses, y cuando regresé a trabajar, seguía extrayendo la leche y guardándola y así mi banco se mantuvo por mucho más tiempo.

el inicio de mi banco de leche



Se que el tema de la lactancia de materna genera mucha, pero mucha discusión. Mi posición es que la leche materna es el mejor alimento que un bebé puede tener y la cantidad de leche que obtienes es proporcional a la cantidad de leche que tu bebé toma, el secreto está ahí, que tu bebé tome y tome leche materna, yo sé que es doloroso, fastidioso,  me salían unas heridas horribles, pero ni modo es lo mejor para ti y tu bebé.

#Eve



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