Aún recuerdo como si fuera ayer que un 2 de marzo del 2015 me enteré que iba a ser mamá nuevamente, todo fue felicidad, aunque con mucha precaución, pero ese día no solo paso eso, Daniela, mi hija mayor de 15 años, se enteró que sería la hermanita mayor!
Me animé a tener un segundo bebé después de 15 años, de regreso a la panza, a la lactancia, a los pañales, a los biberones, pero esta vez sería diferente, ya no tenía 19 años como la primera vez y aparte de mi pareja, tenía a alguien que sería casi mi mano derecha desde aquel día, mi negrita bella, como le digo de cariño, mi Dani.
La verdad tenía mucho miedo al inicio, no sabía como ella reaccionaría, no era la primera vez que ella se convertía en hermana mayor, su papá ya tenía una hija de aproximadamente 3 años y cuando se enteró de su llegada, no lo asimiló muy bien. Y bueno ese era mi mayor temor, que pasa si le afecta el cambio, si no acepta a su nuevo hermanito, si se pone rebelde, si busca llamar la atención, pasaron mil escenarios por mi cabeza, no saben, pero a Dios gracias todo salió muy bien.
Los 9 meses del embarazo pasaron volando, Alejandro llegó a nuestras vidas en un abrir y cerrar de ojos y Dani dejo de ser mi única hija y se convirtió oficialmente en la hermanita mayor. Nació su hermanito y ella llegó a la clínica muy emocionada, con muchas ganas de conocerlo y la verdad creo que hicieron click desde el primer momento, ella estaba muy emocionada por cargarlo y cuando pudo hacerlo estaba super feliz, sino miren esa foto
.
Luego llegaron los primero día de Ale en casa y obviamente esos días de transición fueron complicados, fue ahí donde Dani se convirtió en mi mano derecha, ella sabía desde poner un pañal, hasta cambiarlo completamente, si bien es cierto al inicio estaba temerosa a que ella hiciera sola las cosas porque Ale estaba pequeñito, siempre fue mi directora técnica hahahaahahhaa! Recuerdo el verano del 2016 con mucho cariño, porque gracias a mi descanso post natal tuve 4 meses para disfrutar a mi dos hijos y los aproveche al máximo, aún recuerdo que lloré horrores el día que tuve que regresar a trabajar, no solo porque dejaba a mi Ale super pequeñito, si no porque iba a extrañar esos maravillosos momentos que pase junto a ellos, es en esos momentos donde te das cuenta que sacrificamos demasiado por el trabajo, pero ni modo.
Realmente estaba muy feliz de que Dani aceptará a su nuevo hermanito como parte de nuestra familia y no solo paso eso, es más congeniaron tanto, al punto que ahora son uña y mugre. Ella tiene harta paciencia con él, inclusive más que yo hahahaha! Siempre le enseña cosas nuevas, a veces hacen tarea juntos, juegan juntos, corretean por el parque, es muy divertido verlos así, verlos crecer juntos, es una experiencia maravillosa. Ahora podría responderle a todas las personas que me decían: wow, que loca para tener otro hijo después de tantos años... La verdad, lo que al principio parecía un locura, terminó siendo un super experiencia, y yo sigo feliz de poder vivirla, de ver a mi hija crecer, tan madura, tan preocupada por él, ver ese amor fraternal que por muchos motivos yo no pude disfrutar y darme cuenta que ella me ha enseñado tanto en estos casi tres años que hemos pasado juntos.
En mi caso, yo no tuve a mi mamá cerca para que me ayudará con el bebé recién nacido, pero en su reemplazó estuvo Dani, que me acompaño, me aconsejó, me enseñó muchas cosas que eran nuevas para mí, y me hizo recordar otras más.

Este post esta dedicado para ti hijita bella, siempre te agradezco por todo lo que haces, decirte que todo lo que hemos pasado juntas, todo lo feo y lo bonito, todo valió la pena, definitivamente valió la pena. Ahora somos un familia, siempre juntas, siempre unidas, te quiero muchísimo y gracias por ser como eres. Se que mi FB está inundado de fotos de tu hermanito, pero tu sabes que es porque tu ya no quiere que te tome fotos, pero tengo que decirte que igual te tomo fotos a escondidas para mi, que seguiré tomándote fotos de tu primer día de clases de la Universidad, como si estuvieras en el nido, porque siempre serás mi hijita bella, mi negrita preciosa que ahora no solo eres un hermanita mayor, eres una super hermana mayor!
Te amo muchísimo, nunca lo olvides.


Comentarios
Publicar un comentario