Mi mamá, mi heroína….




Siempre escucho que una mamá por sus hijos hace lo que sea, y así es, las mamás hacen lo que sea por sus hijos. Y porque lo digo enfáticamente, no es solo por lo que yo hago por mis hijos, sino porque lo que mi mamá hizo por mí.

En el año 1999, yo tenía 19 añitos, iba en primer año de la carrera de Derecho y me enteré que estaba embarazada. En ese momento, no sabía qué hacer, la verdad se me cayó el mundo encima, tenía mucho miedo, porque yo aún vivía en casa de mi mamá y la verdad pensé que me iba a matar.

Me costó mucho encontrar las palabras para decirle a mi mamá que había salido embarazada, cuando aún no había terminado ni el primer año de mi carrera, no trabajaba y mi vida aún dependía de ella, la verdad me imaginé lo peor. Después de darle muchas vueltas al asunto, se lo dije, ella al principio no lo tomó mal, en realidad lo tomó de una manera que no imaginé, su respuesta fue muy calmada, solo recuerdo que me dijo: ve pensando cómo se lo dirás a tu papá.

Ahora, esta parte la cuenta así como paso, aunque suene fría y dura, fue la respuesta que mi papá me dio cuando se lo dije, y ahora lo entiendo, tal vez en ese momento no tanto y me costó aceptarlo, pero así es cuando uno es hijo, es fácil criticar el papel de los padres, pero cuando te conviertes en padre todo cambia.
La respuesta de mi papá fue esta: Bueno hija, ahora te tocará dejar de estudiar y casarte, porque es la opción que tú elegiste. En ese momento de vida mi papá era mi héroe y mi mamá el ogro, mis papás son separados desde que tengo 11 años, entonces mi mamá representaba el orden, la tarea, la responsabilidad, los castigos, etc., mientras que mi papá era mi amigo, representaba el juego, la diversión, los paseos, etc. Entonces que mi papá me diera esa respuesta realmente me quebró el corazón.

En ese momento, no sabía qué hacer, sentía que todo lo que había planificado en mi vida se venía abajo, todas mis metas, mis ilusiones, lo que había querido en mi vida se iba al diablo, sin imaginarme que cuando mi princesa nació mi vida cambio para mejor, porque maduré, aprendí a que yo no era el centro de atención de la tierra, que ahora una personita dependía de mí y por ello tenía que dar mi 100% en todo. Es más, a veces pienso que con lo engreída e irresponsable que era antes de que naciera Daniela, probablemente no hubiera terminado mi carrera, pero esa es historia a parte.

Ahora, aquí es cuando mi mamá se convirtió en mi heroína, en mi amiga, en mi confidente, en una de las personas más importantes de mi vida. Cuando le conté la respuesta de mi papá, ella sacó las garras por mí, ella dijo que no había forma que mi vida lleve ese rumbo, ella haría lo imposible porque yo termine de estudiar, sea una profesional y que mi hija crezca viendo a una mujer fuerte y decidida, que puede dar todo de sí para salir adelante, y así fue.

Cabe resaltar que la respuesta de mi papá implicaba que el apoyo económico que yo recibía de él, es decir la pensión de la universidad, sería inexistente. Y así fue, ese día deje de recibir su apoyo económico, y la verdad que ahora entiendo su decisión, su forma de “castigarme” era esa, y no soy quien para criticar su decisión.
Entonces, la situación era esta, yo tenía 19 años, estaba embarazada, tenía 0 apoyo económico de mi papá y todo el apoyo emocional de mi mamá. La preocupación aquí era como continuar estudiando y pagando la universidad. Si bien mi mamá trabajaba en un hospital en una clínica privada, su sueldo no le alcanzaba para todo, así que ese era el problema mayor.

Fue ahí, cuando mi mamá tomo una de las más grandes decisiones de su vida y lo hizo por mí, y por mis hermanos, ella decidió irse a otro país y trabajar para poder darnos una vida mejor, lo que incluía costear mis gastos universitarios y ayudarme económicamente con la crianza de mi bebé.

Yo ahora me pongo a pensar, como es que mi mamá, con una vida hecha, con tres hijos, con sus amigos y el resto de la familia, pudo decidir y dejar todo en su país, para darles una mejor vida a sus hijos, realmente me pongo en sus zapatos y me imagino lo difícil que fue para ella. El sólo hecho de llegar a un país donde no conoces a nadie, a buscarte trabajo, encima donde el idioma es distinto al tuyo, e inclusive cuando no lo hablabas. Esta situación es la que convierte a mi mamá en mi heroína, porque ella dejo todo por nosotros, por sus hijos, y pesar de estar lejos, siempre estuvo con nosotros, en cada uno de los momentos más importantes de nuestras vidas.

Mi mamá se fue del país a mediados del 2000, cuando Daniela tenía 6 meses de nacida y no fue hasta el año 2011 que me pude reencontrar con ella, si 11 años después pude volver a abrazar a mi mamá y no puedo ni explicarles cómo fue ese momento para mí, creo que eso amerita otro post!  Por otro lado, mi mamá y Daniela se reecontraron en el año 2014 unos meses antes de sus 15 años!

Es increíble pensar que hace casi 19 años mi mamá se fue del país, para buscar un mejor futuro para nosotros, y la verdad pienso que no la hemos defraudado. Al final, yo terminé mi carrera de Derecho en el año 2005, me titulé como abogada en el 2008 y ahora estoy por concluir una maestría. Por otro lado mi hija Daniela terminó el colegio en el año 2017 y ahora cursa el tercer ciclo de la carrera de arquitectura. Mis hermanos por otro lado, también concluyeron sus estudios universitarios.
Es por ello que para mí, mi mamá es mi heroína, mi guía, mi mejor amiga, a la que le cuento todo, mi mentora, mi rol a seguir, mi todo.

Gracias mami, por todo lo que hiciste y lo que haces por mí hasta la fecha, sigo pensando que sin todo lo que hiciste, probablemente no habría logrado ni la mitad de lo he logrado y sigo logrando a la fecha…

#Eve💜

Fotito del recuerdo

Con mi mami en la playita

Reencuentro luego de 11 años

Reencuentro luego de 14 años

3 generaciones juntas



En el 2016 cuando por fin conoció a mi Alejandro y a mi novio José



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