En la búsqueda del Nido!



#Mayoli

Recuerdo que mi mamá me impulso para buscar un nido a Gabriel, para mi era pequeño tenia 1 año 7 meses pero era momento que comience a tener mas contacto  con niños de su edad, es por eso que comencé con la búsqueda de un nido.

Fue importante que sea cerca a mi trabajo porque podía llevarlo por las mañanas antes de entrar al trabajo y sin tener que complicarme. Entonces hice una pequeña lista para iniciar mi búsqueda:

1.-Anote en una agenda los nidos mas cerca a mi trabajo.
2.- Pedí una cita guiada, para ver la seguridad y la infraestructura del nido
3.- Ver los juegos con que contaba.
4.- La metodología, definitivamente no buscaba algo tradicional.
5.- Conocer el Staff, las personas que día a día estarán con mi hijo.
7. Servicios Adicionales que brindaban.
8.- Buscaba uno que cuente con cámaras de seguridad.

Lo que si me costo fue elegir la metodología, junto a mi esposo conversamos sobre lo que queríamos para Gabriel, que tipo de formación.  Definitivamente yo buscaba algo mas independiente, donde aprenda a explorar, donde puedan enseñarle lo importante, sobre como cuidar nuestro planeta, reciclar, proyección social, música, entre otros.  Mi esposo no se complicaba solo pedía que una de las actividades sea deporte y lo básico de religión, (yo, no) pero respeto su posición y buscamos algo equitativo.

El nido que me gusto mucho estaba muy cerca a mi casa, pero no estaba en la ruta hacia mi trabajo y tuve que descartarlo de inmediato, pero no perdí la esperanza de conseguir uno que tenga la mayoría de mis requerimientos. 

Soy de la idea que cuando crezca Gabriel el decida lo que le guste y todo lo que haga sea con dedicación y amor, mientras tanto vamos formandolo con un mix de papá y mamá.

#Lili

Todo fue muy rápido. Cuando nació Thaís decidí cuidarla los 3 primeros años de su vida, no pagar guardería, nana ni nada similar porque como profesora consideraba que podía dedicarme a ella y enseñarle muchas cosas.

Sin embargo, también sabía que estaba acercándose el día para que inicie su primera etapa de Inicial. La matriculé en un nido muy cerca a mi casa, el nido era muy grande, de buena infraestructura, personal altamente calificado y una metología acorde a lo que yo buscaba. Ella logró realizar el SUMMER SCHOOL con ellos y la pasó genial. Si bien le chocó al inicio dejar a mamá y papá, fue muy divertido porque hacían full talleres, guerra de globos, minichef y ella era feliz con el juego, eran las vacaciones de verano y la pasó genial. Me encantó tanto que decidí matricularla para que inicie allí su etapa inicial, ya estaba todo pagado, cuando me llamaron para volver a trabajar por una zona cerca al trabajo de mi esposo. 

Luego de pensarlo bien, con una hija de casi 3 y una de 1 año, decidí que era lo que tocaba, volver al trabajo, pero buscar un nido cerca al trabajo tanto de mi esposo y mio, porque yo me imaginaba que si había un terromoto, un incendio, un accidente, quisiera correr y volar a verlas y no demorarme tanto. Nuestra casa está lejos a nuestros centros de trabajo y esa siempre ha sido mi gran preocupación.

Una vez tomada la decisión, me entró la nostalgia por dejar no solo a mi hija de 3 años sino también a mi hija de 1 año para  volver a trabajar. No iba a gozarla tanto como gocé de mi hija mayor. Empecé a sufrir, pero super macha yo  dije: es por el bien de todos.

Empecé a hacer una lista de nidos cerca a mi trabajo y el de mi esposo y comencé la búsqueda, tenía mis requisitos (documentos, recibos, DNI, dinero y fotos) en mi cartera y nos subimos al auto los 4 para ir de nido en nido e inspeccionar el lugar que acogería a mis niñas. Mi esposo confiaba ciegamente en mis decisiones porque como soy profesora sabía que buscaría la mejor opción para mis hijas y arrancamos.

Visité nido tras nido, muchos no tenían guardería y mi idea era que ambas estén juntas, otros no me atendían con cordialidad, unos eran hasta tenebrosos, otros olían a madera vieja jaja, unos eran pequeños huequitos enrrejados, nada me cuadraba y cuando ya estaba tirando la toalla, cuando ya habíamos dicho: NO HAY... se me ocurrió darle la oportunidad a uno que estaba a unas cuadras más lejos pero no perdíamos nada. 

Fuimos, bajé, toqué el timbre y me atendieron con amabilidad, olía rico, estaban remodelándolo como siempre lo hacen antes de iniciar el año escolar. Me explicaron la metología de trabajo, lo organizadas que eran, los beneficios que tenia al matricular hermanos, había guardería y cuna. Y desde la puerta me dieron mucha seguridad de dejar a mis hijas allí. Eso es sumamente importante, como cuando tomas un taxi y de pronto sientes que te hará daño el taxista, lo mismo pasa con el nido o colegio, tu mente y corazón, tu sexto sentido hace su trabajo y sabes si será una buena decisión. Y lo fue. 
Me dieron los requisitos y los saqué de mi cartera jaja, la secretaria se sorprendió porque esperaba que me vaya, los busque y regrese. Pero no, Lili precavida, vale por 2. Salí, subí al auto y le dije a mi esposo, este es el nido, aquí estarán...


#Eve

Toda la decisión del Nido fue muy rápida para mi, la verdad no tenía pensando que ingresé al menos hasta los dos años, sin embargo me convencieron de que sería muy beneficioso para Ale que iniciará desde pequeño y la verdad no se equivocaron.
Recuerdo que matricule a Ale en el Nido el día 28 de febrero y las clases empezaban el 3 de marzo, osea espere hasta el final!!! pero la verdad, tenía excelente referencias del Nido que había elegido, tenía dos sobrinas estudiando en él y les iba muy bien, ambos iban felices todos los días a sus clases y esa es una buena señal.  

Con Daniela fue algo similar, ella si ingresó al Nido a los 2 años cumplidos, y fue a un Nido de una amiga de la familia de su papá, por lo cual teníamos excelentes referencias, y también no me equivoque, le fue muy bien.


Por suerte mis dos hijos se adaptaron muy rápido, ambos adoraron a sus misses del Nido, lo que también es muy buena señal y por suerte la elección de ambos centros educativos, gracias a la referencias, no se me hizo complicado.




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